La actividad agrícola en la familia la inicia el abuelo Batiste, el abuelo cachano, quien comienza la actividad con naranjas, almendros y algarrobos. Posteriormente, la producción pasa a manos de la siguiente generación, la de su hijo Batiste, Batiste el cachano, quién sigue con la explotación. Y actualmente, las fincas son gestionadas y trabajadas por David Palau, David el cachano, siendo esta ya la tercera generación de agricultores.